Rubén Villavicencio cierra un ciclo de exposiciones
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Rubén Villavicencio junto a uno de sus tapices, los cuales disfruta crear. Diego Cáceres | EL TIEMPO |
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Luego de 60 años de búsqueda y trabajo artístico, Rubén Villavicencio, cierra un ciclo en su vida profesional con su última exposición, Vitrales y tapices, en la que recoge obras que muestran su aporte en el arte a través de tapices, joyas y vitrales, expuestos hasta el próximo septiembre en el Museo Pumapungo.
Fecha de Publicación: 2012-08-11 00:00
Esta es su última exposición, con la que piensa alejarse de galerías y convocatorias para exponer. Aunque no piensa dejar de producir arte, para las próximas semanas alista un nuevo proyecto. Se trata de un conjunto de vitrales que serán colocados en una universidad de Guayaquil.
Muestra
Al momento 13 fotografías de sus vitrales se exponen en el Museo Pumapungo, donde también se encuentran tapices, obras teñidas en seda y joyas. Es una muestra que recoge varias obras de las diferentes etapas de la actividad profesional del artista.
“Mi empeño era dejar un recuerdo, a mi familia sobretodo, de lo que he hecho”, dice Villavicencio quien con ésta muestra pretende alejarse de las salas de exposición tanto de la ciudad como del país en las que empezó a exponer hace 60 años.
“Yo tengo la suerte de no haber trabajado nunca porque la gente común entiende al trabajo como una carga. Yo he disfrutado mucho produciendo y trabajando todo este tiempo y lo seguiré haciendo”, dice Villavicencio.
Cuando se inició en el arte tenía 20 años, sus primeros trabajos fueron en cerámica, el siguiente paso que dio fue en los vitrales, actividad a la que ha dedicado más de 50 años.
Fue con el español Guillermo Larrazábal con quien trabajó en vitrales, creó obras para catedrales e iglesias de ciudades como Guayaquil, Ambato y Gualaceo, En Cuenca, sus vitrales pertenecen a propietarios de casas y entidades particulares.
En la ciudad, algunos de estos se pueden observar en la iglesia María Auxiliadora, donde colocó más de 30 vitrales. En los trabajos en tapices en cambio resaltó los colores y las formas abstractas, indica el artista que disfruta de la música ecuatoriana “que no sea llorona”, y música clásica al momento de crear. (RME)
Cuenca.







